PARA LA ACTIVIDAD FÍSICA



Errores a evitar
Es muy importante no cometer errores en la manera de alimentarse antes o durante un entrenamiento y, a mayor razón, de una competición. Hay quien cree que es necesario comer justo antes de realizar un esfuerzo para tener más energía. Este es un error, porque el organismo no puede tener un buen rendimiento cuando está en curso la digestión, puede incluso suceder que se tengan molestias como nauseas o vómitos. Entre la última comida y el ejercicio físico deben transcurrir al menos dos horas (incluso más si se han consumido alimentos difíciles de digerir o si la comida ha sido muy abundante); después del piscolabis o una merienda, en cambio, debe transcurrir una hora o una hora y media. Es también importante, mientras se está realizando alguna actividad física, integrar las eventuales pérdidas de agua y de sales minerales que se verifican como consecuencia de una sudoración abundante y prolongada, bebiendo.


La necesidad de quien realiza algún deporte

No es verdad, contrariamente a cuanto se afirma con frecuencia, que el que practica regularmente un deporte deba siempre nutrirse siguiendo en teoría las mismas leyes que valen para el sedentario y simplemente asumiendo un poco más de calorías para compensar las empleadas en la actividad física. Para los deportistas, en efecto, sirven algunas reglas especiales. En algunos casos (pero solamente cuando el empeño es muy intenso y dura varias decenas de minutos), los atletas se deben preocupar de tener en el organismo suficientes reservas de un especial azúcar, el glicógeno, que obtienen gracias a dietas especiales. En otras situaciones (por ejemplo en los deportes en los cuales la masa muscular está muy desarrollada, como en el "body building", en el levantamiento de pesas, en diversos deporte de combate, en los lanzamientos de atletismo) es necesario suministrar al organismo una cantidad mayor de proteínas cotidianas.


Reglas generales

    · Se deben consumir pocas grasas: no solamente se deberían limitar los condimentos (sobre todo aquellos de origen animal, como la mantequilla, el tocino), sino también los alimentos ricos de grasas animales, por ejemplo los embutidos con mayor grasa visible, la nata, la parte grasa de las carnes, la leche entera, etc.
    · Se debe consumir una cantidad limitada de azúcar de cocina (sacarosa): no solamente está bien controlar la cantidad del que se usa como tal para endulzar las bebidas, sino que conviene reducir la cantidad de los alimentos (especialmente dulces y bizcochos) y de las bebidas (colas, naranjadas, aperitivos) que lo contienen en abundancia.
    · Se deben consumir muchas fibras: estas son importantes para la máxima eficiencia y para la prevención de muchas enfermedades; es conveniente, por lo tanto, consumir habitualmente alimentos que las contengan en abundancia, o sea la fruta, la verdura y las legumbres.
    · Se debe beber una cantidad limitada de alcoholes: beber vino o cerveza con mucha moderación no hace mal a la salud pero, por encima de ciertas cantidades las bebidas alcohólicas son dañinas, tanto por los efectos inmediatos, como por aquellos a largo plazo.